En un programa de rehabilitación cardíaca, la etapa inicial debería durar 6 semanas en las que el paciente haría varias repeticiones (2 a 4) de brotes de ejercicio de duración progresivamente mayor (3 a 15 minutos), con intensidades de esfuerzo gradualmente mayores (40 al 60% de la frecuencia cardíaca de reserva), e intercalando entre los brotes de ejercicio pausas de descanso de duración progresivamente decreciente, que comienzan con 3 minutos y que deberían acabar con una sola pausa de 2 minutos. Las tres primeras semanas haría 3 sesiones supervisadas que aumentaría a cuatro en las otras 3 semanas. A continuación pasaría a la etapa de mejora, en la que el ejercicio ya sería continuo, sin pausas de descanso, comenzando con 20 minutos que iría aumentando en semanas sucesivas hasta 45; los límites de la intensidad también se irían elevando paulatinamente (desde un 55-65% hasta un 60-85% de la frecuencia cardíaca de reserva); y el número de sesiones semanales sería de 5 sesiones supervisadas al comienzo de esta etapa, para ir cambiándolas por sesiones no supervisadas a partir de la semana 13. Después de los 6 meses (semana 25), el paciente alcanzaría la etapa de mantenimiento con la prescripción definitiva de ejercicio, en la que haría más de 45 minutos, 6 o 7 veces por semana de forma no supervisada y con una intensidad entre el 60 y el 85% de la frecuencia cardíaca de reserva (FC reserva).




[...] en lo que se refiere a tolerancia al ejercicio desaparecen rápidamente cuando se abandonan los ejercicios periódicos. Otra estrategia posible es la de programas de rehabilitación dirigidos a la [...]
[...] valores por encima de 240 mg/dL (6,2 mmol/L). Este 25% incluye a la población en mayor riesgo de cardiopatía isquémica (CI), pero, a pesar del menor riesgo relativo del 75% de la población restante, en este [...]
el ejercicio es el mejor metodo de prevención contra los problemas cardíacos.