Para muchos biólogos la demostración, en 1979, de que ADN situado a miles de nucleotidos de distancia de un promotor eucariota puede activar la transcripción desde el promotor. Actualmente se sabe que estas secuencias incrementadoras o activadoras (enhancers) actúan como lugares de unión de proteínas reguladoras que activan o incrementan la transcripción y que este tipo de acción a distancia es mas la regla que la excepción para las proteínas reguladoras en las células eucariotas. Este fenómeno también ocurre, aunque con menor frecuencia, en procariotas.
Se han propuesto muchos modelos, pero parece que él más simple seria el mas correcto. El ADN existente entre el incrementador y el promotor se doblaría permitiendo que las proteínas unidas al incrementador, incluso a miles de nucleotidos de distancia, colisionen repetidamente con las proteínas unidas al promotor. Este es el mismo efecto que se esperaría obtener incrementando la concentración local de proteína en el promotor. Por lo tanto la unión de las proteínas a lugares distantes de la doble hélice de ADN puede aumentar considerablemente la probabilidad de que ambas proteínas interactuen. La unión de una proteína a la otra mediante una asa de ADN de 500 pares de nucleotidos aumenta su frecuencia de colisión.



