Un músculo puede estar en un estado de contracción parcial incluso cuando las fibras musculares operan con brotes de “todo o nada”. En un momento dado, algunas fibras en el músculo están contraídas, en tanto que otras están relajadas, esta contracción aprieta a un músculo, pero no lo puede hacer con tanta fuerza como para que las fibras se contraigan en el tiempo para producir movimiento. La estimulación asincrónica permite la contracción para que sea sustancial por largos períodos de tiempo.
Una contracción parcial sustancial de las porciones de un músculo esquelético como respuesta a la activación de los receptores de extensión da por resultado el tono muscular, y se presenta incluso en un músculo relajado.
El tono es esencial para mantener la postura, por ejemplo, cuando los músculos de la porción posterior del cuello se encuentran en contracción tónica, mantienen la cabeza en posición anatómica y evitan que se vaya hacia delante pero no aplican suficiente fuerza para jalar la cabeza hacia atrasen hiperextensión.
El grado de tono en un músculo esquelético está de alguna forma vigilado por los receptores en el músculo que reciben el nombre de huso muscular. Brindan información de retroalimentación en el tono para la médula espinal y el cerebro, de tal forma que se pueden realizar los ajustes necesarios.



