El estímulo más débil de una neurona que todavía puede iniciar una contracción se denomina estimulo umbral (liminal). Un estímulo de menor intensidad que no puede iniciar la contracción se denomina estímulo subumbral (o subluminal). De acuerdo con el principio de todo o nada, una vez que el estímulo umbral se aplica, las fibras musculares de un individuo de una unidad motora se contraen a su máximo o no se contraen del todo, y brindan condiciones que permanecen constantes. En otras palabras, las fibras musculares individuales no se contraen parcialmente.
El principio no significa que todo el músculo deba estar completamente relajado o completamente contraído ya que, de muchas unidades motoras que componen todo el músculo, algunas se contraen y algunas se relajan. Así, el músculo es un todo que puede tener contracciones graduadas (de diversas magnitudes) con objeto de realizar alguna tarea específica.
Por ejemplo, el músculo del brazo no se contrae en la misma extensión al levantar 10 kilogramos de peso, que al levantar 2 kilogramos de peso, pero se contrae de modo gradual y suave para levantar cualquier peso. La fuerza de la contracción disminuye por fatiga, por falta de nutrientes o falta de oxígeno.









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